[3. Poetas malditos]. Fragmentos malditos

Grabado de Gustave Doré
Retrato del Infierno de Dante.
LO IRREPARABLE
EL ENEMIGO
Mi juventud no fue sino una tenebrosa borrasca,
Atravesada aquí y allá por brillantes soles;
El trueno y la lluvia han hecho tal desastre,
Que restan en mi jardín muy pocos frutos bermejos.
He aquí que he llegado al otoño de las ideas,
Y que es preciso emplear la pala y los rastrillos
Para acomodar de nuevo las tierras inundadas,
Donde el agua horada hoyos grandes como tumbas.
Y ¿quién sabe si las flores nuevas con que sueño
Encontrarán en este suelo lavado como una playa
El místico alimento que haría su vigor?
-¡Oh, dolor! ¡Oh, dolor! ¡El Tiempo devora la vida,
Y el oscuro Enemigo que nos roe el corazón
Con la sangre que perdemos crece y se fortifica!
Charles Baudelaire. Las flores del mal. (1857).
HAMBRE**
Si a algo tengo afición, no será más
que a la tierra y a las piedras.
Yo siempre almuerzo aire,
roca, carbones, hierro.
Hambres mías, giren. Pasten, hambres,
del prado de los sonidos.
(...)
Pensaba que a cada ser se le debía otras muchas
existencias. Ese señor no sabe lo que hace: es un
ángel. Esa familia es una camada de perros.
Ante muchos hombres, charlé en voz alta con un
momento de sus otras vidas. – Así, amé a un
cerdo.
LA REALIDAD Y EL DESEO
A Luis Cernuda
La realidad, sí, la realidad,
ese relámpago de lo invisible
que revela en nosotros la soledad de Dios.
Es este territorio engalanado por las burbujas de la muerte.
Es esta larga mesa a la deriva
donde los comensales persisten ataviados por el prestigio de no estar.
A cada cual su copa
para medir el vino que se acaba donde empieza la sed.
A cada cual su plato
para encerrar el hambre que se extingue sin saciarse jamás.
Y cada dos la división del pan:
el milagro al revés, la comunión tan sólo en lo imposible.
Y en medio del amor,
entre uno y otro cuerpo la caída,
algo que se asemeja al latido sombrío de unas alas que vuelven desde la eternidad,
al pulso del adiós debajo de la tierra.
un sello de clausura sobre todas las puertas del deseo

«Jai Singh quiere ser eso que pregunta, Jai Singh sabe que la sed que se sacia con el agua volverá a atormentarlo, Jai Singh sabe que solamente siendo el agua dejará de tener ser»