[5. Vanguardias]. Surrealismo, mujeres y contemporaneidad
Surrealismo. Ese movimiento tan conmovedor y confuso, tan extraño y encantador. Embriagado en su libertad de transformar en arte los sueños e imaginaciones más profundos, inquietantes y bellos. Por supuesto, un movimiento artístico tan influyente no podía quedarse únicamente en un hito histórico, sino que se ha ido moviendo y transformando a través de las épocas, nadando en trenes y volando sobre perros rápidamente hacia nuestra era. La era audiovisual y robótica, esa era plagada de comunicaciones y en la cual las mujeres poseen finalmente un espacio bien merecido en el arte. La época actual ha desarrollado el surrealismo a través de mentes y voces nuevas, de dispositivos tecnológicos bendecidos con la difusión cibernética, que le permite a les humildes escritores de este blog apreciar artistas desconocides y culturas extranjeras. Deléitense con estas breves muestras del surrealismo en el presente.
Paprika
Tomemos, en primer lugar, la película Paprika (2006) dirigida por Satoshi Kon (conocido también por la maravillosa Perfect Blue). En esta, el surrealismo está entregado por las mismas mentes de los personajes, ya que la protagonista, una científica y psiquiatra, está desarrollando junto a otros científicos un dispositivo capaz de introducirse en la mente de pacientes con trastornos mentales. Sin embargo, este dispositivo es robado misteriosamente, y las mentes de los propios creadores son atacadas por su mismo artefacto.
Las imágenes dentro de las mentes de los científicos son lo que se nos muestra constantemente y, tal como a ellos, nos genera curiosidad y confusión respeto a lo que es y no es real.
A su derecha, podrán encontrar un archivo de vídeo compartido por el usuario eseen.n en la plataforma Tiktok, creado a partir de algunas escenas de la película en las que se nos presenta el surrealismo.

María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga nació en 1908 en España. Sus obras están cargadas de misticismo, hechicería, el subconsciente del mundo onírico, y obviamente de surrealismo.
Remedios participó activamente de los círculos de surrealistas europeos
-aunque nunca de manera formal, y no es difícil el inferir el porqué, dada la época
eminentemente patriarcal-, en donde entabló relaciones de amistad en su exilio a México a consecuencia de la Guerra Civil Española, entre otros, con el reconocido escritor y poeta André Breton.
En México se dedicó a la ilustración y a la decoración, pero por sobre todo a sus pinturas; y es en este país, precisamente en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, donde residen la mayoría de sus obras.
Serán los lazos familiares, sentimentales, así como la guerra y el exilio, lo que marcará su obra. Además, sus pinturas se plasmaron de simbolismo, tanto con saberes ancestrales como con el psicoanálisis.
Para el blog se elige la obra "Mujer saliendo del psicoanalista", la que constituiría el autorretrato de un momento de la misma Remedios. Aquí se interpreta la gráfica circular donde ella se posa, como el constructo de experiencias y viajes, formado por las transiciones y los ciclos de su propia vida. En su mano izquierda sostiene desde la barba la cabeza de un hombre, que tras salir del psicoanalista (el cual se indica en la placa de atrás como "doctor Von FJA psicoanalista") pareciera estar próxima a ser arrojada a un pozo. Esto podría sugerir los resabios de una formación patriarcal y católica en la cual se crió Remedios -la cabeza bien podría ser la de su padre o de alguno de sus vínculos amorosos-.
Puesto que Remedios vivió en carne propia la exclusión hacia las mujeres buscó reivindicar la figura femenina en las obras surreales, y esto no retratando a la mujer de forma sexualizada, desde una perspectiva idealizada masculina, sino más bien como figuras espirituales, mágicas e incluso andróginas, lo que apuntaría a reclamar la figura de la mujer como una figura de poder y existencia legítima dentro del surrealismo.
Remedios Varo, la hechicera surreal

